En
este concello destaca la concurrida Romería de San Benito de Lores. La
creencia popular otorga al Santo una virtud especial para curar problemas de piel,
especialmente bultos y verrugas, sobre las que se debe aplicar un paño mojado
en el aceite que arde ante el Altar. Los
romeros acuden a la Capilla en busca de la curación de sus enfermedades y dolencias
o para cumplir lo prometido al santo a lo largo del año. Al acabar la procesión
los romeros degustan una comida en las carballeiras y disfrutan de la fiesta y
la música en honor a San Benito. Antiguamente los romeros hacían el camino andando.
La leyenda cuenta que un pastor que no tenía agua para su ganado
rezó
pidiendo ayuda.
Apareció un ermitaño que le dijo que cavase en un lugar determinado,
y de ahí comenzó a manar un manantial. El pastor le dió las
gracias y el ermitaño le dijo que había sido obra de Dios y que
en agradecimiento construyese una capilla en una colina. Junto a sus vecinos construyeron
una hermosa capilla que con el tiempo adquirió mucha fama ya que los peregrinos
decían que sus males se curaban lavándose en las aguas del manantial. |