Desde antiguo se viene celebrando la fiesta del Corpus como la principal de la ciudad.
Tiene esta una doble vertiente en Ourense: la religiosa y la profana. La variabilidad en la fecha de la primera hace que la segunda también oscile, pero habitualmente es en el mes de junio. La primera suele tener en todos los lugares un elemento significativo. En el caso de la procesión de Ourense sobresalía un peculiar muñeco mientras las cofradías portaban imágenes y efectuaban danzas en todo el recorrido. Desgraciadamente estas tradiciones desaparecieron. Lo que sí se recuperó fue la realización de una alfombra floral. Por otro lado a dimensión profana, la semana grande festiva. Un espectáculo del pueblo, en el que el mismo tiempo y espectador y actor participando en actos lúdicos y festivos. Conciertos, danzas, teatro, música, juegos, barracas, atracciones, ferias, forman un complejo cultural vivo.
Podemos disfrutar de la Batalla de Flores, procesión pagana y multitudinaria. La Plaza Mayor o el Posío, lugar de conciertos de solistas y grupos. En la música no se debe olvidar la tradicional Banda de Música por un lado y las charangas por otro. La Muestra de Teatro de Calle ya es un referente en el noroeste peninsular, además de las actividades tradicionales en el Teatro Principal y la incorporación del nuevo Auditorio Municipal. El concurso de fuegos artificiales, en unas atestadas riberas del Miño. Muestras culturales, exposiciones, fiestas infantiles, etc., completan el programa. E incluso los deportes aportan su flujo de gente como el Rally de Automóviles Clásicos o el Descenso Internacional del río Miño en Piragua.
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