| Los
caballos que se van a marcar están sueltos en la ladera del monte de A
Groba, donde nacen los ejemplares más puros de la raza de caballo galego.
Este curro se realiza desde tempos inmemoriables, ya en tiempos de Alfonso
X se ralizaba y así quedó reflejado en algunos escritos del momento.
La bajada de los caballos se celebra al poco de parir, por tano la manada
inicial se verá incrementada en algunos ejemplares de caballos más
jóvenes. Los ganaderos entonces procederán a marcar a sus reses,
y a la rapa de éstas. Oia es un municipio de los más ricos en
este tipo de fauna lo que hace que en muchas de sus parroquias asociaciones de
ganaderos efectúen este
"especial festejo" en la que tradición y cultura se unen a la
naturaleza viva y salvaje de los caballos. |