Se
trata de una celebración medieval de las muchas que empiezan
a surgir por toda la geografía gallega, lo medieval está
de moda.
Durante los dos días de la celebración más
de cien puestos engalanados con las vestimentas de la Edad Media
se instalan en las calles del casco histórico de Noia, celebrando
su retroceso en la historia.
Vendedores
y artesanos ofrecían a los visitantes todo tipo de pócimas y hierbas
destinadas a la curación de enfermedades en unos casos, y al embellecimiento
del cuerpo en otros.
La asistencia de público es numerosa, en algunas ediciones
se contabilizaron más
de cincuenta mil personas.
Como es tradicional también en este tipo de celebraciones
se organizan grupos de animación con muestras musicales,
de juegos o de oficios. Los
grupos teatrales y las formaciones de música medieval fueron los
encargados de animar el ambiente. |