Del
3 al 5 de febrero se celebran las fiestas patronales en honor a
San Francisco Blanco, fiesta que en otros tiempos era muy festejada
por los vecinos de Tameirón y pueblos cecanos con bailes populares
en los que participaba desde el más pequeño hasta el más viejo del
lugar.
Procesión y suculentas comidas son típicas de esta
festividad.
Se amenizaban los bailes con una orquesta, cuyos músicos eran huéspedes
de las mozas que los "mantenían", término muy utilizado allí,
siendo esta la aportación que ellas hacían a la fiesta, mientras
que los mozos hacían una curiosa recolecta a la que llamaban
"a limosna d'o Santo", que consistía en productos propios del
lugar, como chorizos, piés , orejas, ... además de centeno, al que
llaman "o pan", fabas (alubias) y cualquier otra cosa comestible
típica del lugar, que después era subastada en la plaza que hay
junto a la iglesia y cuyo producto, junto a la pequeña aportación
económica de los vecinos, era lo que servía para sufragar los gastos
de la orquesta.
Cuando no había para pagar una orquesta, esta era suplida por los
mozos de la aldea que, provistos de caixa, bombo y gaita, eran capaces
de hacer bailar a cualquiera.
El día 5 y antes de la procesión, se celebra otra subasta
entre los mozos y los cuatro que más pujan son los que llevan las
andas del Santo, algo que les llena de orgullo. |