En
A Lanzada nos encontramos con la antigua fortaleza, construida en
el año 960 y que sirve de entrada al recinto que da a la ermita
románica de A Lanzada dedicada a Nuestra Señora, en
la cual se celebra la Romería de Nuestra Señora de
la Lanzada el último fin de semana de Agosto.
Desde la mañana del domingo, los fieles aguardan en las puertas
de la pequeña ermita, haciendo cola para poder cumplir con los rituales
propios de esta celebración popular. Se trata de "barrer el meigallo"
para lo que los fieles pasan por detrás del altar y barren para
alejar lo malo y formular peticiones a la santa. Después, depositan
tres monedas en el cepillo para que la Virgen les proteja y puedan
volver al año siguiente. Así mismo, desde primera hora, la
Banda de Música de Ribadumia y el grupo folklórico
Danzantes de Covas alternarán la música con
los oficios religiosos.
La "cuna santa" una roca erosionada en las rocas y donde los fieles
se tumban o depositan flores, así como las trenzas de pelo natural
que algunos años ofrecen las devotas a la Virgen, también forma
parte de esta romería. En el interior de la ermita decenas de ramos
y centros florales se amontonan en el suelo mientras que en el otro
extremo se sitúan los velones rojos encendidos por los fieles. Los
devotos depositan los donativos en el cepillo e incluso algunos
cuelgan los billetes del manto de la santa.
Un amplio mercadillo ambulante con puestos de venta de pan, rosquillas,
zuecos, camisetas, chorizos, helados o aguardiente servían de
antesala a la ermita románica situada en la parroquia de Noalla
y en la que celosamente se guarda la imagen de la santa. Pero las
costumbres de esta romería ya comenzaron en la madrugada del domingo
con el "baño de las nueve olas". La Virgen a la que se atribuyen
propiedades fecundas atrae el último sábado de agosto a las mujeres
que buscan tener un hijo y que se someten al baño de las nueve olas.
Cuenta la leyenda que aquellas que durante la noche se bañen en
las proximidades de la ermita y se sometan a este rito de fertilidad
se quedarán embarazadas. Este año, al igual que en veranos anteriores,
las mujeres conocidas tradicionalmente como "pouvanas", "catalinas"
o "mantidas" cumplirán con el ritual y se someterán
al ancestral baño que consiste en adentrarse en el agua de la playa
de la Lanzada hasta recibir sobre el vientre el romper de nueve
olas. |