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Capilla de San Miguel Levantada probablemente hacia
el año 936, es el ejemplar más puro y mejor conservado del arte mozárabe en España,
verdadera joya por su reducida proporción (8,5 x 3,8 x 6 metros). Capilla para
devoción privada, construida por San Rosendo para su hermano Froila y dedicada
al arcángel San Miguel, fue declarada Monumento Histórico-Artístico en 1923. La
capilla, construida con granito y aparejo de carácter visigótico, carece de fachada
principal, estando la puerta de entrada en el lateral sur sobre la cual hay una
inscripción de la época que es una plegaria a Cristo por parte de "Froila pecador,
indigno siervo de Dios". Las lápidas que lo rodean hacen pensar que en su momento
sirvió como capilla del cementerio. Monasterio de San Verísimo
Fundado por San Rosendo en el año 936 en las tierras
de su hermano, el conde Froila Gutierrez. La historia del monasterio siguió a
la de otros monasterios gallegos: con la Exclaustración del XIX, el monasterio
fue abandonado. La iglesia se terminó en 1653. En su interior es una perfecta
obra barroca del maestro Melchor de Velasco. Una balconada recorre toda la iglesia.
El centro de la nave principal está ocupado por el coro bajo, de estilo barroco,
atribuido a Castro Canseco. El coro alto es más antiguo, de estilo plateresco-ojival
de finales del XV, único en Galicia. En el edificio del monasterio, una de las
piezas más interesantes es el claustro viejo o de las Procesiones, del siglo XVI,
rematado con una ornamentación barroca en la que destacan las gigantescas gárgolas.
El claustro nuevo es del siglo XVIII, de estilo neoclásico. Destaca el balcón
corrido, que facilitaba el acceso a las celdas de los novicios. También es de
destacar el majestuoso retablo barroco del altar mayor (1697); imágenes como la
de San Benito; Santa Escolástica y Santa Gertrudis (S XVIII); la sillería del
coro alto (S XV); la sillería del coro bajo (finales S XVII); urnas relicario
de San Torcuato y San Rosendo (1601), de Juan de Nápoles, etc.
Santuario da Virxen do Cristal Es un edificio barroco,
de una sola nave. En su fachada, sobre la puerta principal encontramos un frontón
partido. Sobre él hay una gran ventana y un remate de adorno como apoyo al campanario.
En los laterales de la fachada se encuentran dos adornos singulares con forma
de linterna, rematados por un cupulín. En el interior destaca el majestuoso baldaquino
barroco en el que se acoge la imagen de la Virgen, por un lado Inmaculada y por
el otro Dolorosa. Ésta se encuentra dentro de un cilindro de cristal, y mide 5cm
de altura. Ha sido estudiada a fondo llegándose a la conclusión de que no había
medios en la época para fabricarla e incluso en la actualidad sería muy difícil.
Alcázar de Milmanda Debió
de existir ya en 1213, cuando paró allí Alfonso IX, según documentos suscritos
en dicho lugar por este rey, en 29 de enero de dicho año. Emplazado en una empinada
colina, fue construido sobre una anterior ciudadela romana; en el siglo X pertenecía
al monasterio de Celanova, hasta que a mediados del siglo XII fue reconstruido
por la Corona, quien lo cedió en señorío a diferentes familias. Se conservan importantes
vestigios de los muros y cercas, y unido a la iglesia, que se levanta en el centro,
todavía existe una torre de base cuadrada. Hay magníficas vistas de hermosos paisajes
que dibuja el río Tuño. Pazo Santa Baia de Berredo La
casa que hoy se conserva está bastante transformada, ya que al ser vendida quedó
dividida entre dos familias. Es un edificio de planta rectangular, con dos alturas.
Conserva todos los elementos característicos que completan estas construcciones
palaciegas: palomar circular encalado, hórreos y alpendre. El pazo ha perdido
su caracterización, y está convertido en casa de labranza.
Ponte do Freixo Declarado Monumento Histórico Artístico,
se sitúa sobre el río Arnoia, siendo una de las pocas construcciones romanas que
no ha sufrido modificaciones posteriores. Se trata de una construcción de los
s. II y III, que probablemente pertenecía a un ramal de la Vía Romana XVIII, de
Itinerario Antonino de Braga a Astorga, situado cerca del importante castro de
Castromao. De 57m. de largo y 8m. de altura máxima. Destacan los almohadillados
de los sillares, típico de las construcciones romanas. Castromao
Sito en la cima de una colina, disfruta de unas vistas
espléndidas del valle del río Arnoia. Se configura como un recinto fortificado
propio de la Edad del Hierro (s. VI a.C.), en la etapa histórica conocida como
cultura castrense. Sufrió una fuerte romanización que se fue extendiendo con el
paso del tiempo a lo largo de la zona que rodea el monte. Las primeras noticias
del depósito se tienen en 1875, y a partir de entonces se suceden distintas excavaciones
que irán destapando restos de estructuras habitacionales con abundante material
arqueológico (cerámica, hierro, bronce, molinos de piedra, hornos, monedas...).
En 1974 se descubren los restos de una "Tessera Hospitalis", del año 132 dC.,
que constituyó un pacto de hospitalidad entre los habitantes de Castromao y un
alto militar romano. Todos estos trabajos delimitaron una zona de las siguientes
características: 70 estructuras ocupacionales circulares y cuadradas, muralla,
muros de contención y nivelación, y parte de una calle pavimentada con losas.
El castro estuvo habitado hasta el s.II dC., y fue la capital de la tribu celta
de los Coelernios. |