OIA
  
prov.: PONTEVEDRA
 

SITUACIÓN
El municipio de Oia limita al norte con la hermosa villa de Baiona; al sur con O Rosal; al este con Tomiño, y por el oeste se extiende el inmenso océano Atlántico.
 
INFORMACIÓN TURÍSTICA
. Monasterio de Santa María de Oia.
Construido en 1132 bajo el mandato del Rey Alfonso VII, está situado frente al mar y fue muy importante para la defensa de las constantes invasiones marítimas de la zona, como por ejemplo los turcos.
Años después pasó a la comunidad cisterciense y se construyó una iglesia de tres naves abovedadas, la central más alta que las laterales con cubierta de cañón apuntado y planta de cruz latina.
La plantación de cepas por la zona se llevó a cabo mediante la cooperación de los monasterios con los campesinos, mediante el alquiler de las tierras con la obligación de plantar viñas en esas tierras.
En 1835, con la desamortización, pasó a propiedad privada. Durante la Guerra Civil, fue utilizado como cárcel.
Hoy en día el monasterio es propiedad particular y la iglesia ejerce de templo parroquial.

. Iglesia parroquial de Oia
Entre las iglesias parroquiales destaca la de Oia, perteneciente al monasterio.
Con la sencillez y austeridad propias de la arquitectura cisterciense, sobre todo en su fachada de estilo barroco, presidida por la Virgen del Mar. La iglesia, junto con el monasterio, fueron declarados monumento histórico-artístico de interés nacional en 1931.
 
TIEMPO DE OCIO
. Restos arqueológicos
En el municipio de Oia hallamos múltiples restos arqueológicos que demuestran la antigüedad del poblamiento.
Como ejemplo tenemos restos de castros como el de Vela Grande en Mougás y estaciones petroglifas como la de Auga dos Cebros. En Viladesuso podemos visitar los restos de la villa romana.
Estaciones de arte rupestre se localizan en los montes cercanos a la costa con representaciones de caballos, ciervos, etc. De la cultura castreña destaca el yacimiento de Bouza Fariña en Mougás.

. Monte de A Groba
En las faldas del monte pastan todo el año caballos salvajes. Durante la primavera, las reses son marcadas en los distintos curros que se celebran en la zona como el de Mougás y Torroña. Es esta una tradición que ya registraron nuestros antepasados de la Edad del Bronce en sus petroglifos. Esta actividad adquirió en las últimos tiempos un carácter festivo por la belleza de su ritual.