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Iglesia
de San Lorenzo de Siabal Templo barroco donde lo más sobresaliente
es su torre, de clara inspiración compostelana. Iglesia
de San Salvador de Mourisco De origen barroco y de líneas simples.
Interior de una sola nave. Cubierta de madera y suelo de piedra. Bóveda de cañón
con arcos de medio punto. Posee tribuna de madera, excepto las columnas que sostienen
su peso que son de granito. Destacamos el retablo mayor, del s. XVII, donde se
encuentran importantes piezas de imaginería como es la talla de San Salvador e
imágenes de Cristo en majestad. En los laterales, otros pequeños retablos: el
de la izquierda representa a la Virgen del Carmen y el de la derecha a San Benito.
Iglesia de San Salvador de Solbeira de Belmonte
Iglesia barroca que, según cuentan sus vecinos, pertenecía a un noble. De ahí
que, cerca de la iglesia, se conserven los restos de una casa noble. La fachada
es muy sencilla. La puerta principal está decorada con un moldura que la rodea,
haciendo unos curiosos dibujos geométricos en las esquinas. En el centro del dintel
de la puerta tenemos una concha de bivalvo abierta. Esta portada está flanqueada
por dos pilastras. Encima del frontón aparece escrita la fecha de su construcción:
1789. Al exterior, destaca el cimborrio por su peculiar tejado. Interior de una
sola nave con cubierta de madera. Tribuna de madera.
Conjunto de Hórreos de Vilameá
Utilizados para guardar el grano. Estructura rectangular de madera formada por
tablas que permiten la ventilación del interior pero que al mismo tiempo impiden
la penetración de la lluvia. Sostenido todo ello por pilares de piedra. Techo
de teja. Hoy en día están bastante deteriorados. Cruceiro
de Siabal Típico cruceiro gallego de fecha indefinida. La composición
radica en una basa a modo de peana con tres peldaños sobre la que descansa un
fuste liso poligonal y sobre él una cruz de pequeñas proporciones. Decoración
ausente en todo el conjunto. Peto de Ánimas
de Saá Se asienta sobre una plataforma de doble hilera;
el cuerpo inferior, de lados cóncavos, queda separado del superior por medio de
una cornisa, sobre la que se asienta la pequeña hornacina sin contenido en la
actualidad. Constituye el remate, una cornisa que sirve de base al pedestal de
una cruz, en el que se repite el juego de líneas del cuerpo inferior, otorgando
al monumento un sentido armonioso y contribuyendo a su estilización. Una mutilada
inscripción informa sobre su levantamiento: 1800. |