Una fiesta muy importante es la de San Gonzalo, el Obispo Santo, que
tiene lugar cada año el sábado anterior al lunes de
Pentecostés (mayo/junio).
A San Gonzalo se le atribuyen diversos milagros.
Cuenta la tradición que un año de gran sequía
San Gonzalo hizo un gran milagro.
Se descalzó de uno de sus pies y arrojó la zapatilla
al campo. Donde esta cayó brotó agua, y desde entonces
el manantial que permanece es conocido por la Fuente de la Zapata.
Otro milagro famoso ocurrió cuando los bárbaros del
norte invadían nuestras costas. La gente pidió ayuda
al obispo Gonzalo. Entonces con una cruz a cuestas salió
en procesión a lo alto del monte (donde ahora se encuentra
una capilla). Y cada vez que se cansaba se arrodillaba y al mismo
tiempo como el mar estaba cada vez más bravo, un navío
de los invasores se inundaba, hasta que quedaron pocas naves que
contaron lo que allí había sucedido y no volvieron.
El monte desde se obró el milagro era conocido como el Alto
da Grela y allí se erigió una capilla para conmemorarlo,
la capilla a la que cada año el día de la fiesta acude
una muchedumbre de romeros.
O Santo, como vulgarmente se le conoce, es una de las romerías
mas concurridas y con mayor encanto de toda la comarca. |