FESTA DE SAN ANTÓN
17 de Enero 2006
prov.: OURENSE cmrca.: Ribeiro
mun.: Castrelo de Miño

Inf.: 988 493 000

                   

Este municipio está definido por su microclima ideal para el cultivo de la vid con denominación de origen y su embalse que propicia los deportes naúticos.
Enero se caracteriza por las fiestas en honor a san Antón en donde se realiza la bendición de los animales. Conocido más familiarmente como
San Antonio, abad (251-356), también se le conoce como San Antonio de Egipto, pues allí nació, cerca de Menfis, en el año 251; San Antonio del Desierto, porque se retiró al desierto para seguir a Cristo. San Antonio el Grande, por la gran influencia de su ascética.
San Pacomio había iniciado el movimiento de convertir a los solitarios anacoretas en cenobitas, agrupándolos en monasterios de vida común pero fue San Antonio el que consolidó el cenobitismo.
Sus padres le habían dejado una copiosa herencia y el encargo de cuidar de su hermana menor. Confió su hermana a un grupo de vírgenes que vivían los consejos evangélicos, y él dejó sus tierras a sus convecinos, vendió sus muebles, se despojó de todo, rompió las cadenas que le sujetaban y se marchó al desierto.
El último medio siglo de su vida -vivió 105 años- residió en el monte Colzum, cerca del mar Rojo. Amante de la soledad, allí vivía en una pequeña laura, entre largos ayunos y oraciones, y haciendo esteras para no caer en la ociosidad. Se le atribuían muchos mllagros, pero él los rehuía.
Es el Santo taumaturgo que no sólo es invocado en favor de los hombres, sino también de los animales, que aún son bendecidos el día de San Antonio en muchos sitios. Cargado de méritos, famoso por sus milagros y acompañado del cariño de las multitudes, murió el 17 de enero del año 356.
Entre las creencias tradicionales de esta fiesta estaba la de que para sanar o evitar enfermedades a los animales se les llevaba a que el cura los bendijera el día de san Antón, les cortan las crines de las colas de los animales y las ofrecen como ofrenda al altar del santo, también cogen tierra de debajo del altar del santo o de su sepulcro y después de meterla en un saquito se la cuelgan al pescuezo del animal. También les dan de comer hierba y pan bendito.