FESTAS DA SANTA CRUZ E O CRISTO
Primer Domingo de Mayo de 2008
prov.: OURENSE cmrca.: A Limia
mun.: Xinzo

Inf.: 988 550 111

                   
 

La celebracíon de la primavera , la vida y el fervor religioso a La Santa Cruz y al Cristo se unen en la danza procesional de Lamas, en Xinzo.
Ocho danzantes, ataviados con falda roja sobre polainas blancas, ejecutaron el rito del trenzdo de un palo con cintas, "similar a otras danzas blancas". El origen desconocido de esta tradición no evita que centenares de personas se sumen a la procesión, el primer domingo del mes de Mayo.
Mitad celebración pagana, mitad rito religioso, la danza de Lamas marca, según la tradición, el inicio de la estación de la luz, el esplendor de la primavera. Los bailarines rinden tributo tanto a la Virgen como al Cristo como a la generosa naturaleza.
Ocho jóvenes atabiados con una indumentaria única (una corona de flores en su cabeza, camisa y polainas blancas, faldón rojo y calcetín y zapato negro) repiten los seculares pasos que forman parte de una tradición recuperada en el pueblo desde 1981.
Las castañuelas, los palos y finalmente el trenzado de ocho bandas rojas y azules en una bara de tres metros integran una perfecta coreografía con la que los danzantes celebran la fe y la vida.
A escasos metros de la cruz, el estandarte de la Virgen, y las dos sagradas imágenes, los bailarines preceden a una multitud de romeros que contemplan en respetuoso silencio los diferentes pasos.
ANTECEDENTES
La danza, de origen medieval, y olvidada durante décadas, fue recuperada por vecinos de Lamas en 1981.
Los ocho danzantes deben de ser solteros.
Algunas teorías apuntan a que la danza se importó de América, aunque la escenificación tiene similitudes con la de Vilanova dos Infantes.
RECUPERACIÓN
El misterio sobre el surgimiento, desarrollo y características de la puesta en escena no hacen sino añadir magia a una danza de gran belleza estética.
De hecho, la actual danza procesional, que fue recuperada hace 23 años, es un remedio fiel pero no idéntico del secular rito interrumpido desde mediados del pasado siglo.
Las canciones actuales, pasos e indumentaria fueron recreados siguiendo las indicaciones de uno de los vecinos más veteranos del pueblo. Las composiciones musicales, por ejemplo, fueron adaptadas a través del tarareo del entrañable "don José".
Nada se sabe a ciencia cierta del porque de los llamativos colores, del motivo del número de pasos o de los intrumentos usados por los danzantes.
Esta incertidumbre no parece preocupar un ápice a los cada año más numerosos fieles que acuden a la romería.