ROMERÍA DE SAN XIÁN
27 de Enero 2008
prov.: PONTEVEDRA cmrca.: Baixo Miño
mun.: Tui

Inf.: 986 622 003

                   
 
El monte Aloia está situado al sur de la Serra do Galiñeiro ocupando una superficie de 746 ha y con alturas que oscilan entre los 80 metros y la máxima de 629 m, en el pico de San Julián, la elevación más importante de la comarca, y desde la que se domina el Estuario del Miño.
Es en este monte donde se encuentra situada la ermita de San Julián o San Xián o Xiao
que fue reconstruida en 1713 sobre un antiguo templo románico, está situada en el interior de un recinto cerrado con un muro en cuyo interior crecen robles, alcornoques y eucaliptos y del que parte, por un lado, una escalinata de piedra que conduce a la Fuente del Santo, y por otro, el Vía Crucis que finaliza en la Gran Cruz (1910).
En ella se celebra la Romería de San Julián, con gran devoción en la comarca por sus virtudes taumatúrgicas que favorecen las cosechas y curan enfermedades, también cuentan en leyendas que en la Cama de San Julián no crece la hierba.
 
No está muy claro el origen de este santo, ya que según el historiador que se consulte lo sitúan en Antioquia o también aquí en Galicia, a San Julián se le invoca como abogado de la Cabeza pero también para pedir buen tiempo o lluvia. Hay constancia documental de esta romería desde el síglo XI, de la Capilla de San Julián no se tiene constancia de su primera construcción, pero en el archivo catedralicio sí se recoge la ampliación realizada en este templo en 1652, por lo que su origen es muy anterior. Antiguamente se celebraban rogativas a San Julián para solicitarle Sol o Lluvia. El acto procesional partía de la Catedral cantando una letanía y se subía hasta los molinos de Morguese Rodríguez, a partir de ahí los prebendados montaban a caballo hasta la “Peña Grande” donde era depositada la imagen del Santo y continuaba la procesión hasta la Capilla. Y después, en función del tiempo solicitado, se colocaba la imagen del Santo en una u otra piedra. Hay constancia documental de que en 1697 se llegaron a realizar cuatro rogativas a San Julián.
Referente al santo, el santoral cuenta que San Julián Mártir y su mujer Basilisa decidieron guardar castidad perpetua y así cada uno se fue por su lado al desierto donde fundaron monasterios. Sus monjes decían que san Julián era muy duro consigo mismo, pero admirablemente comprensivo con los demás y gobernaba con tal prudencia y caridad a los monjes que se sentían en el desierto más felices que si estuvieran en el más cómodo convento de la ciudad. Murió desangrado después de ser flagelado y decapitado en la persecución de Marciano en Antioquía. Era considerado patrón de los monjes Hospitalarios.